Soy amante de los videojuegos desde que tengo memoria y disfruto mucho escribiendo sobre ellos. La música es mi otra pasión; soy tecladista y obvio que ya saqué varias piezas de Nobuo Uematsu. Leer más »
Email: lg.bordino@gmail.comStyx está de regreso con otra aventura de sigilo, escenarios más grandes y muchos insultos. Les contamos si vale la pena.
En esta oportunidad, tras los hechos del primer juego, el ladronzuelo se encuentra haciendo un trabajo, y al regresar a su choza se ve rodeado por la organización "Matanza", quienes se dedican a cazas goblins. Para su sorpresa, la líder no se encuentra allí para aniquilarlo, si no para ofrecerle cooperar con ella y a cambio obtener Ambar. Como primera misión deberá robar un objeto valioso, pero pasa algo inesperado cuando está a punto de hacerlo. A partir de allí nos espera una aventura de la cual no voy a revelar más.
Comenzando a hablar sobre su jugabilidad, Styx será muy bocón pero claramente no puede enfrentarse mano a mano con sus enemigos. O al menos es casi imposible salir con vida. Por eso este juego se inclina casi en su totalidad por el stealth, diferenciándose de algunos donde nos ofrecen el camino del sigilo o el de la acción directa. Si un enemigo nos descubre, no dudará en querer matarnos, y el único rayo de esperanza es cubrirnos de su ataque en el momento preciso para poder contraatacar; pero con más de un enemigo es una muerte segura. Así que esta aventura es más para el que le gusta avanzar entre sombras.
Lo que realmente hay que reconocerle a Cyanide Studio, quienes insistieron con que esta secuela vendría con escenarios mucho más amplios, es eso mismo. Nos vamos a topar con lugares muy grandes, y con diferentes caminos. Casi que por momentos hasta podés perderte, ya que no contamos con un mapa que nos guíe. Si vas directo al objetivo principal, casi siempre vas a terminar "haciendo cualquiera". Es decir, saltando por cualquier parte, improvisando, porque el juego te lo permite y eso es muy divertido. Gracias a la agilidad de Styx, a veces podemos tirarnos a lugares lejanos (ojo, no siempre sale bien), y crea una gran libertad cuando estamos pensando como nos vamos a cumplir la misión.
Hagamos o no las misiones extra, o decidamos o no explorar, va a cambiar bastante la experiencia de Styx. En determinados lugares vamos a encontrar unas mesas para mejorar nuestras habilidades, y para crear ítems. Si no exploramos, no tendremos ítems que crear. Y si no ganamos experiencia, no llegaremos a completar su árbol de habilidades. Éste tiene cinco ramas diferentes y se pueden desbloquear algunas cosas muy interesantes, pero ciertamente no todo es fundamental para poder ganar el juego. Aun así es un buen agregado y se robará nuestra atención por unos minutos para personalizar al goblin a nuestro gusto.
Restan algunas cosas interesantes para mencionar. Por ejemplo, como siempre sucede en este género, la IA es algo demasiado importante. Hay que admitir que por momentos sorprende y por momentos se pone en ridículo a sí misma. Es algo natural, pero que no se puede dejar pasar. A veces nos escondemos y nos encuentran hagamos lo que hagamos, demostrando mucha inteligencia. A veces les pasamos a los enemigos por al lado y no nos ven, demostrando mucha ceguera. También cabe dar lugar a los bosses, que son poquitos pero bastante interesantes teniendo en cuenta que es un juego de sigilo y no nos podemos enfrentar directamente a ellos. Por último, se ha agregado un muy divertido modo cooperativo online, en el que podemos pasarnos toda la aventura con un amigo, usando a dos goblins. Esto da lugar a muchas estrategias nuevas, y además aumenta la dificultad para que no se haga demasiado fácil. Eso también vale la pena decirlo, el juego cuenta con cuatro niveles de dificultad.
Luego de un primer título correcto y con un paso un poco desapercibido entre el público, llega su secuela. Esta vez deberemos infiltrarnos en la ciudad de los elfos negros, llamada Körangar. Prometen que todo será mejorado, en especial la jugabilidad, con más posibilidades que antes.
Todavía nadie ha comentado ésta publicación. Sé el primero!
Deja tu comentario