Tenía una frase muy cool, pero se perdió y nunca volverá a ver la luz. Leer más »
Email: prensa@playnomore.comUn capítulo con muchos detalles y desarrollo que debería verse más de una vez
(Aclaración: esta reseña/recapitulación está dirigida a quienes hayan jugado los juegos, por lo tanto, puede contener spoilers de los mismos, así también como de la serie)
Así como el episodio 6 tuvo a Joel en los reflectores, el episodio 7 (Left Behind) está dedicado en su totalidad a Ellie: su pasado; el origen de su mordida; y la relación con su mejor amiga, Riley (Storm Reid).
El capítulo adapta la trama del DLC del mismo nombre que no formaba parte del guion original del juego, pero que los showrunners eligieron agregar a la historia como una forma de desarrollar el personaje de Ellie y construir su trasfondo. Es seguro decir que, de todo lo visto hasta ahora, Left Behind es la adaptación más fiel y con menos cambios o agregados de la serie. Esto último generó algunas críticas entre los fans que lo tildaron de lento y aburrido. Esto era esperable, teniendo en cuenta que es poco lo nuevo que parece haber traído a la mesa, sin embargo, el capítulo no solo nos ayuda a comprender más a Ellie (recordemos que para quienes no jugaron el juego, esto es vital), sino que conecta, cierra y da mayor significado a muchas escenas y diálogos. Además, hay un poco de información sutil que es interesante de ver y analizar.
Entre los pocos cambios entre serie y juego de este episodio, uno de los más notables es el inicio: mientras en el original nos encontramos con Ellie cazando, sin saber en un principio que pasó con Joel luego de su colapso; la adaptación nos muestra los sucesos inmediatamente posteriores. Vemos la huella de un cuerpo siendo arrastrado y perdiendo sangre a una casa cercana, y dentro de la misma, una Ellie desesperada por la situación de su compañero. Joel le implora que huya al norte y busque a Tommy, colocando a la joven en una encrucijada que dispara el recuerdo de su pasado.
Durante el flashback, nos encontramos con Ellie en medio de su entrenamiento físico en la escuela de FEDRA. Toda esta escena es uno de los pocos agregados y nos da varios retazos de información muy interesantes: por empezar, vemos que el gimnasio donde los/as cadetes corren está en muy buenas condiciones, y lo mismo sucede con el edificio en general. Se pueden apreciar algunos descuidos aquí y allá, pero en general está mucho mejor que el resto de los edificios que vimos en la Zona de Cuarentena. Es claro que los militares tienen recursos suficientes para mantener sus secciones en un estado más que aceptable, pero que no alcanza para todos, y menos después de veinte años. También conocemos al Capitán Kwong (Terry Chen) quién, cuando Ellie es enviada a su oficina por un pleito con otra estudiante, le dice que tiene la opción de seguir por ese camino y convertirse en un soldado más; o empezar a mostrar su verdadero nivel e inteligencia y ser recomendada como oficial y tener una vida un poco más cómoda.
Como parte de su discurso, Kwong dice que FEDRA es lo único que sostiene lo poco que queda de civilización, y que, sin ellos, la ZC caería o sus habitantes se matarían unos a otros (cosa que ya hemos visto). Este es otro intento por parte de Neil Drukman y Craig Maizin de mostrar a las diferentes facciones que encontramos en el mundo de The Last of Us dentro de un terreno gris: si, FEDRA no es la mejor solución, y el trato que tienen para con los ciudadanos es horrendo; y, sin embargo, también los mantienen con vida y dentro de todo, con las necesidades básicas cubiertas. Hay hambre, hay apagones, pero no hay infectados. En el primer juego, si bien estuvo el intento de dar a entender esta cuestión, no siempre quedo claro (el segundo juego, sin embargo, es un gran avance en ese tipo de narrativa), por lo que es excelente contar con este medio para llevar ese mensaje.
Esa noche, Riley (interpretada magníficamente por Storm Reid) se mete en la habitación de Ellie y la sorprende. Nos enteramos que estas dos chicas son grandes amigas, y que Riley estuvo desaparecida por tres semanas, ya que decidió unirse a las Luciérnagas. Es por eso que decide darle a Ellie una gran noche, un poco a modo de disculpas, pero mucho más como despedida, ya que, si bien su amiga aún no lo sabe, Riley será destinada a un puesto en Atlanta. La noche por supuesto es dentro del shopping, un área sellada por FEDRA por estar llena de infectados (aunque, al parecer, ya no), y que fue conectado por accidente a la red eléctrica de la ZC cuando se agregaron nuevos edificios de departamentos para los sobrevivientes. Esta es otra escena plagada de pequeños detalles en imágenes y conversaciones, y que obliga a ver el episodio más de una vez para poder abarcarlos todos. Aprendemos un poco más sobre cómo se manejan las ZC y que descuidos comete FEDRA, pero también somos testigos de la tensión que hay entre Ellie y Riley. No por nada hay una botella de alcohol compartida entre ambas, a la que cada tanto dan un trago, tal vez intentando obtener un poquito de coraje.
La cita en el shopping lleva a aumentar la tensión. La química que Bella Ramsey y Storm Reid demuestran es magnífica en todo el capítulo. Como se acercan, se alejan, flirtean torpemente para probar si hay o no agua en la pileta, situaciones con las cuales es muy fácil sentirse identificados ya que la gran mayoría de nosotros pasó por ellas. En especial las escenas de Victoria´s Secret y la cabina de fotos son muy representativas. En la primera, con Riley “bromeando” sobre ver a Ellie en lencería, y las reacciones de esta; y en la segunda, donde de a poco van aumentando el contacto físico hasta que “se dan cuenta” y se separan. Al mismo tiempo, estas situaciones y actitudes nos dan entender que se trata de dos adolescentes que todavía no han dejado del todo de ser niñas, pero que se ven obligadas por el mundo en el que viven a tomar decisiones muy adultas, como el hecho de formar parte de las Luciérnagas y todo lo que eso conlleva.
Otro gran momento es cuando Riley sorprende a Ellie en los arcades y ambas juegan a Mortal Kombat II, porque además de la dinámica entre ambas, es cuando nos enteramos que el shopping no estaba vacío después de todo. Un stalker en animación suspendida, y despierta con los ruidos de las máquinas y las risas de las chicas. A diferencia del juego donde había varios infectados, aquí solo tenemos uno, demostrando que un pequeño descuido es todo lo que hace falta para desatar una tragedia.
Eventualmente Ellie se entera que Riley va a dejarla y que ha estado viviendo varios días en el lugar, haciendo bombas caseras. Ellie decide marcharse enojada, pero al final vuelve para darnos una de las mejores y más tristes escenas en la tienda de Halloween. En este lugar, luego de reconciliarse, Riley y Ellie se ponen unas máscaras y comienzan a bailar al ritmo de la versión de Etta James de “I got you babe”. Lo magistralmente construida y actuada de toda esta parte es uno de los puntos altos de la serie. La canción no es inocente, y habla del amor a toda costa y sin importar las dificultades, pero con un ritmo funk que oculta un poco el mensaje y da a las chicas la oportunidad de bailar. Y el baile también es una maravilla: mientras que Ellie tontea y se mueve, divertida, pero sin ritmo; Riley se muestra como una gran bailarina, alejándose y atrayendo a Ellie con sus movimientos. Y aunque ambas tienen puestas máscaras, es muy pero muy fácil imaginar sus expresiones y lo que están sintiendo. El momento del beso sorpresa es tierno e inocente, probablemente el primero para ambas, y a eso se le suma esa expresión de realización cuando se dan cuenta que ambas sienten lo mismo, y que perdieron tiempo preocupándose por nada, pero que ahora todo está bien. Y entonces se cae todo.
El infectado ataca y las chicas logran matarlo, no sin antes recibir una mordida cada una. Ante las opciones, Riley decide aprovechar el tiempo que les queda, sean dos minutos o dos días, y que sería “jodidamente romántico perder la cabeza juntas”. Ambas se sientan a esperar.
Y ahí nos cierra todo: el profundo miedo de Ellie a estar sola, a que la abandonen; la necesidad que tiene de Joel, no como protector, sino como alguien que la quiera y quiera estar con ella; la relación de hermanos que formó con Sam y como la afecto su muerte, el no poderlo curar; por que le dijo a Joel que no era la primera vez que le disparaba a alguien. Ellie se da cuenta entonces que no va a abandonar a Joel, que sea dos minutos o dos días se va a quedar a su lado. Encuentra hilo y aguja y vuelve para hacer lo único que puede, que es cerrar la herida. Pero vemos en seguida lo que esa vuelta significa para Joel, en su rostro lleno de lágrimas, y en el apretón de manos que ambos comparten mientras Ellie comienza a pasar la aguja.
Al igual que sucedió con el episodio 3, Left Behind pone un alto a la serie y nos lleva al pasado, pero lejos de ser un relleno, otorga una gran profundidad y desarrollo no solo al mundo, sino a uno de los protagonistas. Brilla Ellie y brilla Bella Ramsey.
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