Soy amante de los videojuegos desde que tengo memoria y disfruto mucho escribiendo sobre ellos. La música es mi otra pasión; soy tecladista y obvio que ya saqué varias piezas de Nobuo Uematsu. Leer más »
Email: lg.bordino@gmail.com¿Un juego de cartas en el que no jugamos a las cartas? Card Shark nos va a enseñar todos los secretos para hacer trampa en el póker, aunque nosotros seremos los titiriteros de la partida. Veamos este particular y atractivo título de Nerial y Devolver Digital.
Nos encontramos en la Europa del siglo XVIII, controlando a un simple pero mudo camarero en un pequeño bar. Tendremos algunas pequeñas interacciones y diálogos típicas de un juego narrativo, pero con un arte que les va a enamorar desde el primer segundo. Esto último lo describiré después, ya que lo que parecía un turno tranquilo en la vida de nuestro protagonista da un giro inesperado cuando el Conde de Saint Germain le ofrece algo de "dinero fácil" si lo ayuda a hacer trampas durante una partida de póker. El truco es sencillo: mientras servimos vino, debemos espiar las cartas del contrincante y hacerle una seña al Conde limpiando la mesa de una determinada manera. Todo parece marchar bien para los bolsillos del Conde, hasta que las cosas se salen de control. No contaré más de esta secuencia, pero el protagonista terminará siendo la mano derecha del Conde... y tendrá que aprenderse una infinidad de trucos para ayudarlo a ganar a donde sea que vaya.
Hasta acá todo sigue sonando de maravillas, ¿no? Me cuesta decir que tengo un problema con Card Shark, pero lo que tengo en realidad son un montón de ideas frustradas con esta aventura. Y voy a pasar a describir la más importante de ellas: absolutamente toda la trama nos va a llevar a aprender trucos constantemente, para acto seguido aplicarlos durante un nivel. Es decir, el dúo viajará a un sitio, y en el trayecto tendremos que practicar una habilidad nueva, para luego reproducirla correctamente y ganar. Por supuesto, en el medio habrá secuencias narrativas, pero nosotros deberemos realizar nuestra tarea al pie de la letra y lo más rápido posible para no ser descubiertos; y eso en definitiva es todo. No dejé de tener la sensación en las alrededor de 8 horas de juego de que estaba terminando un eterno tutorial para lo que iba a ser el resto del título. Claro, a medio camino ya entendí que no iba a ser así, pero me seguía pareciendo súper extraño.
Para cada truco nuevo, habrá un minijuego. E incluso no se limitarán sólo al póker, sino también a otros muy divertidos como el de lanzar una moneda y que caiga donde queramos. Casi todos éstos se basan en mover el cursor correctamente, clickear donde debamos, respetar un timing, etc. Algunos son más ingeniosos que otros, pero todos tienen su gracia. El que más tengo ganas de mencionar es el minijuego de mezclar cartas. Oh, por dios, algo tan simple se puede transformar en una verdadera pesadilla. No lo digo como algo malo, pero en determinado momento hay demasiadas acciones que realizar al barajar las cartas, lo que nos lleva a aprendernos de memoria cada movimiento como si fuera una coreografía, y al menos a mí me pareció algo de lo más frustrante. Tengan en cuenta que un error te puede hacer realizar todo el nivel de nuevo... o peor, quedarte sin dinero.
Creo que me estoy explayando mucho con las incomodidades que me generó Card Shark, por lo que va el último párrafo de descargo para luego hablar sobre sus bondades. No puedo negar que algunos "trucos" me frustraron de sobre manera. O no se entendían bien, o eran muy largos y rebuscados, o peor: iba todo bien pero alguna imprecisión en las mecánicas me arruinaba todo. Sobre esto último, estoy seguro de que el juego seguirá siendo pulido al máximo; por suerte funciona muy bien, salvo contadas excepciones. También hay algunas mesas de juego que desaparecen en algunas escenas. Y me retiro de la bronca con lo siguiente: si le buscamos el pelo al huevo, algunos trucos serían imposibles de realizar con los demás jugadores adelante, como el truco de doblar las cartas en la propia mesa para marcarlas; tienen que estar ciegos para no verte. Y juro que se terminaron mis quejas.
El juego deja en claro desde el comienzo que toca temas no aptos para niños. Y es que quizás su hermoso y caricaturesco estilo visual puede engañar a algunos padres, pero estamos ante una obra muy madura, llena de detalles sobre dicha época y diálogos astutos. Hay muchos personajes a lo largo de la trama, los cuales dan vida a situaciones muy interesantes, y todo converge en un desenlace con un gran clímax narrativo, del cual por supuesto no daré pista alguna.
Y va una última frasecita corta y muy personal, porque tengo que confesar que me estresé mucho escribiendo las cosas que me molestaban del juego, pero tambien me emocioné mientras ponía en palabras lo que sí me gustó. Ojalá Card Shark de para hablar, porque a mí me dejó mucho.
Publicado por Devolver Digital, Card Shark nos va a enseñar trucos y manipulaciones de cartas reales mientras hacemos trampa para llegar a la cima de la sociedad francesa del siglo XVIII. A medida que nos movamos por el salón a la mesa del Rey, aumentaremos nuestra variedad de trucos de cartas y podremos usar las ganancias ilícitas para comprar la entrada en algunos juegos de apuestas realmente altas.
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